Aquí os dejamos una nueva entrega del Consultorio Balbino.

Recuerda que puedes enviar tus preguntas a amigos@balbino.eu

¡Muchas gracias por vuestro sentido del humor!

 

¿Por qué en los viajes largos en coche comemos chocolatinas y guarradas que no comemos normalmente?

Básicamente porque alguien muy inteligente diseñó las gasolineras como un centro de dispensación de azúcar que, al mismo tiempo, vende gasolina. Es que es muy complicado ir a pagar el repostaje y no caer en la trampa de pillarte alguna de esas marranadas (palabra muy de madre) que creíamos desaparecidas y que en realidad están viviendo una segunda juventud en esos estantes. Las Panteras Rosas (que con ese color es bastante probable que estén al margen de la legalidad europea), los Bocaditos de Limón (que suponemos que son los descartes de todos los surtidos Cuétara del mundo), los Twix (que antes se llamaban Raider), las diferentes modalidades de M&M´s (vaya cuatro letras más difíciles de escribir) o los Filipinos (no te imaginas de cuántos sabores los hay), son productos que solo te compras para el coche.

Diríamos que tiene es algo que tiene que ver con el sentimiento religioso. Desde que sales de casa hasta que llegas a destino, el viaje te hacer sentirte en una especie de limbo en la que todo está permitido (menos saltarte las señales, claro). Estás en una tierra de nadie en la que te puedes olvidar de la disciplina espartana con la que cada día evitas el postre. Como si lo que haces en el camino no contara y al llegar a destino el contador se pusiera de nuevo a cero.

Pero no, te va a pasar como cada vez que lo haces: cuando estés saciado, te vas a arrepentir y vas a decirte que en el próximo viaje ni de coña. Que vas a hacer como tu amigo Zunganito que se lleva la bebida y la fruta preparadas y sabe qué gasolinera es la más barata.

Pero no te engañes. Lo harás de nuevo. Volverás a caer. Y aunque te parezca que no, estarás contribuyendo a tu felicidad.

 

¿Qué hacen las orquestas de verano durante el invierno?

Bueno, temazo.

En Balbino opinamos que las orquestas de verano son uno de los sectores de España que más invierte en I+D+i.

Si te fijas, además de con las canciones de moda, cada año aparecen con nuevos ingenios. Estructuras que suben y que bajan, pantallas de realidad virtual, humo de colores, coches que aparecen en el escenario (esto lo hemos visto con la canción aquella del Taxi). Todo ello perfectamente empaquetado en un camión. Parece un Lego.

Piensa que ahora mismo, en muchas naves industriales de diferentes polígonos, orquestas de nombres pegadizos que refieren a otro tiempo están ensayando los temas que bailaremos en las verbenas de verano. No sabemos si es un pensamiento inquietante o reconfortante. Lo único seguro es que el verano está a la vuelta de la esquina. Otra vez.

 

El otro día escuché en la radio un anuncio de un libro que se llamaba Cómo ganar amigos e influir sobre las personas. ¿Qué pasaría si todo el mundo leyera a la vez el libro? ¿Quién influiría sobre quién?

Uy, vaya pregunta. Esto eleva el nivel.

Lo primero que habría que ver es si el libro es realmente efectivo. Para eso habría que leerlo -cosa que no vamos a hacer porque andamos a otras cosas- pero es cierto que hay libros de ese estilo que realmente le funcionan a algunas personas, como por ejemplo el de Es fácil dejar de fumar si sabes cómo.
Ten en cuenta que, si se repartiera ese libro entre toda la población mundial, un elevado porcentaje de personas no lo leería. Otro lo dejaría a medias (no sabemos si se leería la parte de hacer amigos o la de influir). Otra parte no lo entendería o no sabría aplicarlo. Lo cual nos dejaría en una situación bastante parecida a la actual. Es decir, con unos cuantos intentando influir sobre otros cuantos para quedarnos como estamos: con los mismos amigos de siempre.

Dicho todo esto, si estás buscando un libro divertido y útil, curiosamente nosotros hemos editado uno que no es muy útil para hacer amigos ni para influir, pero sí para reírse un rato. Aunque no era tu pregunta, ahí lo dejamos.

 

¿Qué ha sido de los metrosexuales?

Esta pregunta podría ser un verso de una canción de Sabina. O incluso el título de una canción. Si tienes un segundo, puedes imaginártelo cantando esa pregunta. ¿Le encaja o no?
¿Adónde van las tribus urbanas cuando se pasan de moda? Pues no lo sabemos. Aunque nos gustaría seguir a algún punky por la calle para ver cómo es el día a día en esa casa al pasar por los marcos de las puertas o al ir a acostarse.

Si tuviéramos que apostar, diríamos que todos los metrosexuales que quedan en el mundo están tomando el sol en una isla (en la misma, se entiende), poniéndose morenos, diciéndose piropos unos a otros -hay que reconocer que están estupendos- y disfrutando de un merecido descanso después de tantos años de compromiso y dedicación.

Puedes acceder aquí a la anterior entrega del Consultorio.